Maximiliano de Habsburgo murió en el Salvador

cuadro de manet

 El español Santiago Miralles y el Salvadoreño Ronaldo Deneke aseguran que Maximiliano de Habsburgo no murió fusilado en el cerro Queretano de las campanas, sino en la capital Salvadoreña a los ciento cuatro años de edad. Según su versión, el presidente de México Benito Juárez, le perdonó la vida al Austriaco para evitarse un conflicto con Europa. Por su parte Maximiliano aceptó trasladarse, con una nueva identidad, a otro país latinoamericano. Así, al poco tiempo, Justo Armas, alto, elegante, de buen vestir y polígloto apareció en el Salvador. Se decía naúfrago. Pidio trabajo y lo consiguio en la cancilleria Salvadoreña.