La Enciclopedia, llena de ideas "peligrosas"

La Enciclopedia, llena de ideas

Los enciclopedistas tuvieron la habilidad de expresar un sinnúmero de ideas "peligrosas", pese a la censura imperante en la época. Por ejemplo, en la voz autoridad colaron este comentario: "El principe deriva de sus propios súbditos la autoridad que tiene sobre ellos y dicha autoridad está limitada por las leyes de la naturaleza y del Estado. No puede usar nunca dicha autoridad para cancelar el acto o el contrato por el cual ha sido concedida". En el relativo a la abundancia se escribió: "Dejaría de envidiarse la suerte de los privilegiados si se pudiera saber a qué precio y con qué medios han adquirido esa abundancia que forma el objeto de nuestro deseos" .