Un orador nunca debe olvidar


Un orador nunca debe olvidar
  • El inicio de cualquier mensaje, discurso o presentación es crucial.
  • Llevar siempre preparado el tema y de ser posible haberlo ensayado varias veces antes.
  • El objetivo debe ser muy claro y la estructura del discurso impecable.
  • El peor pecado de todo presentador u orador es ser aburrido.
  • El publico pierde la atención en el tema cada 7 minutos, por eso es indispensable cuidar tu tono de voz y volumen.
  • De ser posible ensaya, confiar en la improvisación no es la mejor receta.
  • Nunca leas tu mensaje.
  • Evita las muletillas verbales y no verbales, recuerda que movimiento repetitivos de manos o gestos pueden resultar hipnóticos y aburridos, ocasionando la distracción total del tema.