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Maíz, frijol y chile


Maíz, frijol y chile

Es sorprendente que la trilogía alimentaria mexicana: maíz, frijol y chile, sea milenaria y siga vigente en pleno siglo XXI como sustento básico de la mayoría de la población del país, aunque acosada por diversos factores. El maíz tiene aproximadamente 8 mil años de haberse domesticado en el territorio de lo que hoy es México y el frijol y el chile no se quedan muy atrás, con 5 mil años de antiguedad. 

La persistencia de una dieta sólo se explica pos su beneficios: el maíz es un cereal que aparta los carbohidratos, es decir las calorías, la energía y tiene proteínas pero de baja asimilación por el cuerpo humano; el frijo es una leguminosa con mayor cantidad de proteínas y sus aminoácidos son de una mejor absorción por el hombre.

Los de abajo (fragmento)

Los de abajo (fragmento)

Yo soy de limón, allí muy cerca de Moyahua, del puro cañón de Juchipila. Tenía mi casa, mis vacas y un pedazo de tierra para sembrar; es decir, que nada me faltaba. Pues, señor, nosotros los rancheros tenemos la costumbre de bajar al lugar cada ocho días. Oye uno misa, oye el sermón, luego va a la plaza, compra sus cebollas, sus jitomates y todas las encomiendas. Después entra uno con los amigos a la tienda de Primitivo López a hacer las once. Todo está bueno, porque no se ofende a nadie... 

Novelas más famosas de Mariano Azuela: Mala Yerba (1909), Los de Abajo (1916), Esa Sangre (1950).

Lee con tus hijos

Lee con tus hijos

La lectura diaria les ayudará  a ser más reflexivos, a no perder la capacidad de asombro y a sentirse seguros para crear sus propias historias de vida. Leéles un cuento o cuéntales una historia, esto generará un vínculo, la lectura brinda temas para compartir cuando necesitas transmitirles alguna enseñanza, la repetición a parte de arrullarlos, ayuda  a que tengan distintas maneras de expresarse, a ordenar lo que imaginan y piensan. Consigue libros con imágenes grandes, mientras lo lees, señala los objetivos para que puedan conocer los nombres. Hazlo una rutina que convierta la hora de acostarse en un momento agradable.